martes, 20 de diciembre de 2011

Circo, de mayores nos convertimos en malabaristas


Se han instalado dos circos en Barcelona, recuerdo que de mi afición por el circo empezó cuando era pequeño, circo que venia a Barcelona, circo que iba con mis padres, curiosamente lo que mas me atraía eran los o las trapecistas y los malabaristas.

El malabarista tiene platitos, muchos platitos, simpáticos platitos parecidos a los platitos que van debajo de las tazas donde se sirve café con leche. El malabarista también tiene varillas, unos palos, de madera, delgados y algo flexibles, de entre un metro y medio y dos metros de longitud.
El malabarista, mediante un simpático como prodigioso movimiento circular, pone en, valga la redundancia, movimiento, un platito en una punta del palo. Girando luego el palo, haciendo un movimiento corto y sostenido sobre el extremo inferior del palo, consigue que el platito colocado en el extremo superior del palo gire, de vueltas y vueltas y no se caiga. 
Aquí es donde empiezan las complicaciones.
El malabarista va colocando más y más platitos sobre los extremos superiores de más y más palos. Y va dejando los palos enganchados, por el extremo inferior, en alguna muesca o base existente sobre la mesa.
La capacidad del platito de mantenerse en el aire, sin caerse, sin estrellarse contra el suelo, depende del curioso y enigmático movimiento circular que se aplique sobre el palo, una vez que ya el platito ha sido puesto a girar. 
El movimiento, y esto agrega la dificultad, se agota en el tiempo, tiene una duración limitada. Por lo que el malabarista debe comenzar a correr de aquí para allá, de un lado a otro, imprimiendo el citado movimiento al palo sobre el cual, nosotros los espectadores podemos verlo, el platito empieza a girar más y más lento, empieza a ondular en el aire y se prepara para caer sin remedio, porque se ha quedado sin fuerza, sin vida, hasta que la mano salvadora del malabarista llega justo a tiempo a transmitir energía, fuerza, alma, y el platito vuelve a girar, a vivir en el aire, mientras el malabarista emprende su alocada carrera, corre y corre para salvar a otro platito a punto de caer. 
Mientras esto sucede, mientras cada platito a punto de caer es rescatado por la mano experta del malabarista sobre el palito, mientras, milagrosamente, diez o doce o quince platitos permanecen en el aire, girando y girando y girando y girando, mientras el malabarista se acerca más y más a un punto donde parece que no podrá sostener los platitos en el aire, que no conseguirá seguir haciéndolo porque sencillamente está más allá de sus capacidades, mientras esta situación de extrema tensión continúa, los chicos lanzan gritos de admiración. Los chicos sentados en la tribuna chillan de alegría. Los chicos ríen.
Sin saber que están presenciando, ni más, ni menos, no es otra cosa, lo que tendrán que hacer, día tras día, a lo largo de su vida adulta.
Hasta que, uno por uno, los platitos empiecen a caer.
Tengo un amigo que siempre me ponía el ejemplo de que cada platito era una amiga, el pobre me contaba que tenia que estar permanentemente pendiente de sus platitos /amigas) llamando a una que hacia tiempo que no hablaba con ella (que no hacia girar el platito), la tenia que vigilar que no se cayese de su lista, permanentemente de platito a platito (de chica a chica) un agobio me contaba, porque es fácil hacer girar tres platitos y hasta cuatro, pero Jean Paul Belmondo, que es como le llamábamos a Antonio, tenia una vajilla entera. El Ejemplo es simpático, pero cuando nos dejamos de frivolidades y los platos se convierten en responsabilidades, que cada uno/a transforme un plato es el Jefe, otro tu hijo, otro tus padres etc. etc. 
La verdad es que últimamente han dejado de interesarme los malabaristas, continuo con las trapecistas y he añadido los payasos cómicos porque volviendo a las metáforas estamos invadidos de payasos de los que no hacen reír.
Cullons!!!  , la que he liado estaba tomando un cafe con leche y PLAFF! un golpecito y plato y taza a tomar …. ademas estaba lleno, esto lo podría,podríamos llamar BAD MILK