Meditaba largamente y siempre llegaba a las mismas conclusiones:
Pero la oscuridad engordaba. Tanto que amenzaba el cielo.
Estoy sentado, mirando por la ventana. Tengo la mirada perdída en el manto tenue que se dibuja.
A mi alrededor todo es quietud y silencio. Solo siento el vaiven ritmico mi respiración y el escozor de esas lagrimas que no atreven a despegar. Tengo el cuerpo rigido pero relajado.
¿Como traducir la paz que siento en ese momento?