miércoles, 16 de junio de 2010

Más de 160 carteles propagandísticos de Corea del Norte

La Casa Asia en la Diagonal, me sorprende con una exposicion fabulosa
mas de 160 carteles propagandísticos de Corea del Norte.

Los carteles de 'Corea del Norte: el peso de la historia' recorren la vida de la República Popular Democrática de Corea desde su fundación, en 1948 --después de la rendición de Japón coincidiendo con el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945-- hasta finales del siglo XX.

La mayoría de los carteles son anónimos, y hacen hincapié en el progreso de la nación, los valores de la patria y del esfuerzo colectivo y en el desarrollo de la economía del país. Exhiben consignas como '¡Cumplamos firmemente la doctrina del partido!' (1985) y ¡Endurezcamos como una roca nuestro poder revolucionario!' (1988), entre otras proclamas.

A los carteles se suman 28 pinturas cedidas por el propio régimen, a través del Comité de Relaciones Culturales con el Extranjero de la República Democrática de Corea, además de seis pantallas que proyectan 27 vídeos documentales y de ficción donde se muestran, entre otras cosas, desfiles militares, fragmentos de la vida del 'Líder y Padre de la Patria', el paisaje de la capital; Pyongyang, y el gran festival multitudinario 'Arirang', una de las máximas demostraciones de la vida pública del país.
Corea del Norte se autodescribe como una república socialista autodependiente.[3]Sin embargo, se rinde un pronunciado culto hacia la personalidad de Kim Il Sung -el fundador de Corea del Norte y el primer y único presidente del país- y su hijo y heredero Kim Jong Il. Tras la muerte de Kim Il Sung en 1994, éste no fue reemplazado sino que se le nombró Presidente Eterno de la República y se le enterró en el enorme Palacio Memorial de Kumsusan, en el centro de Pyongyang

La mayoría de los carteles provienen del fondo del coleccionista chino Ou Nang y nunca vistos hasta ahora. La exposición estara funcionando hasta el 29 de agosto.
Casa Asia no defrauda nunca, exposiciones buenisimas y un edificio maravilloso, no dejar de subir a la terraza.