viernes, 23 de septiembre de 2011

Individualismo en el lugar de aprovisionamento de alimentos.


Un mes y medio sin publicar un post, gracias a todas las personas que me habéis mandado mails preguntando que sucedía, se notan los autenticos-as seguidores-as, necesitaba un descanso, desengaños de amistad, por suerte tengo verdaderas amigas que me han ayudado mucho un día iremos todos juntos a un supermercado, después de tres post sobre los supermercados el cuarto quiero titularlo Supermercado Embrujado y necesito de vuestra ayuda, resumiendo muchas gracias a Maria Jose, Carme, Carmen, Ana, Carla, Laura, Silvia, Tere, Susana, Gema.
Volvemos al Supermercado (lo odio), inevitablemente tenemos que hacer cola para pagar lo que hemos comprado, cuando hay mas de una cola se presenta el dilema de que cola escoger para  que tu cola sea la mas rápida, lo que es seguro que tu cola siempre será la mas lenta, lo he intentado todo, he contado la gente de cada cola, la cantidad de productos que hay en cada cola, me fijo si la cajera es rápida, etc. Resultado, mi cola siempre es la mas lenta.
Después de escoger la cola que nos parece la mas rápida y estamos dispuestos a pagar, colocamos nuestros artículos elegidos en la cinta de la cajera de turno, ocurre que el que está detrás nuestro empieza a su vez a descargar su carro. 
Como la cinta es grande y hay lugar para todos, no debería haber problema. Es entonces cuando el que esta detrás o delante tuyo coloca entre el consumo de uno y otro cliente, esta pieza plástica con la forma de un escalímetro, el modo de delimitar claramente a qué cliente pertenece qué grupo de productos. Es de esta forma que el prójimo nos dice “¡Cuidado! ¡Que no se mezcle tu compra con la mía! No importa que todo lo que compro venga herméticamente empaquetado. No quiero contaminar mi compra con el roce de tus objetos. No quiero mezclarme, ni tomar contacto contigo. No me hables. No me mires. ¡Mi sueño es vivir en una burbuja de plástico desde la cual contemplar si es posible el derrumbe de todo lo que me rodea, sin ser mínimamente afectado ni en lo material ni en lo emocional. 
!Viva el individualismo!!
Como es posible tanto individualismo en el lugar que nos aprovisiona de los más básicos elementos de supervivencia, llamado supermercado