miércoles, 31 de julio de 2013

Estoy contento en mi mundo - Babylon es cruel


Conozco a muy pocas personas, muy muy pocas, que tengan claro lo que quieren.
La mayoría opinan que sí, que lo tienen clarísimo… pero con sus actos demuestran que lo que dicen querer no es más que lo que les han hecho desear que es lo correcto.
Pocos arriesgan, los que no tienen miedo sufren de vértigo … y se conforman.
¿Qué tiene de malo estamparse una y otra vez contra la pared? Si paredes hay a miles…
No voy de hippie por la vida, no afirmo que las cosas materiales no son importantes pero, sin duda, no son VITALES, y vivir… eso de vivir solo nos pasará una vez.
Y cuidado, que no es lo único que nos pasará una única vez… que nos queda la muerte.
Pero en medio, hay un espacio temporal y emocional que nadie aprovecha.

Solo se vive una vez
Pues nada, que los demás sigan rompiéndose los cuernos en un trabajo que les anula, viviendo por una hipoteca que les ahoga, sufriendo por la cal de la lavadora… yo no pienso hacerlo.

El único problema con el que me encuentro ahora es que, gracias a esas personas “tan valientes” me estoy volviendo totalmente insensible. 
Parece que empieza a darme todo igual, casi…he pasado del “o todo blanco o todo negro” al “gris marengo”… ¿qué entras en mi mundo?... pues vale; ¿Qué te vas? Pues vale…y ya no me enfado, ni sufro ni me culpo. He dejado de pedir explicaciones y de escucharlas cuando intentan dármelas: las sandeces de los cobardes me aburren.
Dicen que aunque no lo parezca peco de inocente, que siempre me doy al 200% en todo tipo de relación… para mí eso no es signo de inmadurez ni de inocencia, es la opción que he escogido y pienso mantenerla… quien quiera seguir desaprovechando oportunidades, el que quiera seguir entregándose a cuartos que lo haga…

Como cuesta mantenerse fresco
 Siempre pasa que cuando mas sensible estas
mas palos ponen en el camino.
Me refugio,
me aisló en mi mundo.
La cosas que suceden a mí alrededor,
no son mas que imágenes
que en minutos olvido.
Las palabras que inundan el aire
se borran fácilmente con el viento.
Y lo único que queda es mi ausencia,
Fría y distante.
Provocada por mis recuerdos
que me hielan como nunca.
Como si estuviera ciego
todo perdió brillo, en tan solo dos días.
Babylon es cruel.