sábado, 24 de enero de 2015

SER FELIZ, NO CUESTA TANTO



Eran mas de las 8 de la noche en una concurrida avenida. Una pareja va van retrasados para cenar con unos amigos.

La zona por donde transitan, es una zona por la que no suelen frecuentar por lo que ella consultó un mapa antes de salir.

Él conduce mientras Ella le orienta y le dirige, mientras el va conduciendo, ella le indica que gire en la siguiente calle a la izquierda. Él argumenta muy seguro que es hacia la derecha.

Empieza una discusión y casi al instante Ella calla y Él decide girar a la derecha. En pocos minutos Él se da cuenta de que estaba equivocado. Aunque es difícil, admite que tomo el camino equivocado, al tiempo que  procede a girar e iniciar el camino correcto. Ella en silencio le sonríe..

Una vez llegan a la cita se disculpan por el retraso y la noche transcurrió tranquila y amena.

De regreso a casa, Él comenta:

- "Tú estabas segura de que tomaba el camino equivocado, ¿por qué no insististe para que me fuera por el correcto?"

Ella responde:

- "Porque íbamos muy retrasados y el tráfico estaba complicadisimo, los ánimos estaban calentándose, estábamos a punto de tener una discusión, si insistía más, habría estropeado la noche, y Entre Tener Razón y Ser Feliz, prefiero Ser Feliz".


Esta historia fue contada por una directora empresarial durante una conferencia sobre la simplicidad en el mundo del trabajo.

No nos damos cuenta de la cantidad de energía que gastamos sólo para demostrar que tenemos razón, independientemente de tenerla o no.