viernes, 23 de julio de 2010

Kisses for heterosexual men

Besar y que nos besen nos gusta mucho con todas sus variantes que no detallare ahora, de todos modos no estamos acostumbrados al saludo con un beso a los hombres heterosexuales,
Hablemos de ello:

¿ESTÁ PERMITIDO APOYAR LOS LABIOS SOBRE LA MEJILLA DE MI OPONENTE?
No, por favor. No. Empezamos mal. Aclaremos esto de una vez por todas: El "beso húmedo" en la mejilla está reservado para saludar a nuestras parejas, progenitores o niños pequeños. Ni siquiera está bien éticamente utilizarlo con miembros del sexo opuesto - o del mismo en selectos círculos homosexuales - fuera del núcleo íntimo; el beso correcto consiste en un leve roce con las mejillas y un beso al aire, haciendo ruido. Si son ensalivados por alguien que está fuera de estas categorías tenéis derecho a llamarle "pervertido".

¿CUÁNTO DEBE DURAR EL ROCE CON LAS MEJILLAS?
Lo mínimo indispensable. Ni una décima de segundo más luego de que el "ruido de beso" ha concluido. Pero tampoco debe parecer que nos apresuramos a retirar la cara. Recordad que estamos invadiendo la "burbuja" de nuestro prójimo: un buen invitado no se queda más de lo necesario, pero tampoco se va a su casa apresuradamente.

¿QUÉ PASA SI DECIMOS "MMMMUÁÁ" AL MISMO TIEMPO QUE REALIZAMOS EL RUIDO DE BESO?
No. Esto también puede resultar un poco equívoco. Puede hacerlo alguna vez, como una especie de broma. Pero está desaconsejado.

¿HAY ALGÚN REGLAMENTO ESPECIAL PARA LAS PERSONAS QUE TIENEN BARBA?
Por supuesto. Un hombre con barba nunca debe saludar con un beso a un hombre sin barba, ya que el roce de su barba contra la mejilla desnuda puede hacer sentir a éste último disminuido en su virilidad - prácticamente como si fuera una mujercita. En cambio, dos hombres con barba sí pueden saludarse con un beso, pero el roce con las mejillas debe ser un poco más largo - de cinco a siete segundos - para compensar la amortiguación.

¿ALGÚN CONTACTO ESPECIALMENTE PROHIBIDO?
Todo el resto; Pero de elegir uno diría que cuando estemos despidiéndonos del director de "La Caixa" al darle el beso de despedida evitemos, tomarlo de la cintura. Tampoco corresponde hacerle un breve y veloz masaje en el hombro, por tenso que parezca.


Si alguien nos ofrece la mano. La palabra clave es "decisión"; Debemos lanzarnos sobre el "besado" como si no hubiera vuelta atrás, como quemando las naves, para que no exista ese clásico momento de duda que siempre termina con risitas forzadas y comentarios tipo "y, hoy en día no sabes cómo saludar a nadie".

Esto último no es cierto. Sí que lo sabemos. Pero para esto hay que tenerlos bien puestos y arrojarse al saludo sin pensar; exactamente como cuando le dimos el primer beso a nuestra novia.