miércoles, 29 de septiembre de 2010

Biedma: sujeto contradictorio, burgués y revolucionario, conformista y transgresor...


Una relación íntima entre dos personas es un instrumento de tortura entre ellas... Todo ser humano lleva dentro de sí una cierta cantidad de odio hacia sí mismo, y ese odio, ese no poder aguantarse a sí mismo, es algo que tiene que ser transferido a otra persona, y a quien puedes transferirlo mejor es a la persona que amas. El odio a sí mismo proviene de que uno ha de pasarse el día entero consigo mismo, y uno no se aguanta. Yo soy bastantes personas y no aguanto a ninguna de ellas, las conozco a todas. Me odio a mí mismo porque tengo que envejecer, porque tengo que morir; me odio por muchas razones.
Jaime Gil de Biedma

He vuelto a ver “El Cónsul de Sodoma”, película que me da la impresión que ha visto muy poca gente, en su momento ya me entusiasmo, ha tenido que caer en mis manos un recorte de periódico donde Juan Marse la pone a parir, el conoció a Jaime Gil de Biedma cuando era un pequeño escritor empleado de una joyería y se casa con la criada de una marquesa. Esto sale en la película y no creo que sea motivo de cargársela.

La película es un fascinante recorrido por la vida de Jaime Gil de Biedma (1929-1990), uno de los poetas más influyentes de la segunda mitad del siglo XX.

La intención de este film era retratarlo y lo ha logrado. Si alguien pretende encontrar morbo duro, seré sincero lo encontrara.


La vida de Biedma es la historia de una contradicción: por un lado, pertenece a la alta burguesía y es ejecutivo de una importante multinacional; por otro, vive su faceta de poeta y homosexual que se rebela contra su entorno familiar e histórico.
El sexo, el amor, la literatura y la lucha política son las constantes de una vida que atraviesa una época de rebeldía, violencia y descubrimiento. Es también un retrato de Barcelona de los años 60, en el que desfilan personajes emblemáticos de la cultura y la sociedad catalana progresista, conocida como “la Gauche Divine”.

En el desarrollo de la historia parte importante es el negocio familiar Tabacos de Filipinas situado en las Ramblas, ahora convertido en hotel, el 1898.


En su momento después de la primera visión de la película fui a visitarlo, muy amablemente me enseñaron los despachos de Tabacos que están como en su época, los tienen reservados para reuniones.

Recomiendo ver la película, que algunos han encontrado exagerada, pero muy interesante y me ha servido para repasar su literatura