jueves, 2 de septiembre de 2010

Siuuuuuuuuuuuu!! Aterrizaje perfecto


Cuando se trata de viajar en avión soy un pasajero bastante tranquilo, de todos modos curiosamente cuanto mas vuelo menos me apetece y más aprensivo me he vuelto.

Se trata de un vuelo Barcelona - Madrid de lo mas tranquilo y previsible, según el horario y frecuencia ya conoces muchas caras de pasajeros y personal de vuelo (me refiero a azafatas).

Despegue normal y rubia con cara de pánico, nerviosa, sentada a mi lado, todo el despegue dándole conversación y de pronto se va volviendo de color amarillo, que con el rubio del pelo podéis imaginar la cara de la pobre chica.

Y aunque en aquella ocasión no me dedique a hacer el ganso con la azafata que conocía, morena, ojos negros, bueno imaginárosla, el detalle es que llevaba unos tacones de vértigo, no creo que estuviesen permitidos.

De repente la morena (azafata) muy acalorada empezó a retirar la media docena de bandejas que acababa de servir y me dijo que el servicio de bar quedaba cerrado desde ese momento. Todavía estaba yo lanzando quejas entre dientes cuando sonó por megafonía la voz del comandante "Tal como probablemente habrán notado (yo desde luego no me había dado cuenta de nada) hemos realizado un giro de ciento ochenta grados y volvemos a Barcelona por razones técnicas". Me resigne despreocupadamente, tendría naranjada gratis, el vale de la comida y algo mas que yo siempre les saco.

Vi. a las azafatas registrar meticulosamente los compartimentos del equipaje. Ah! Ah! Una amenaza de bomba.

Volvió a sonar la voz del comandante. En tono de aburrimiento comento la situación de alerta, para luego decir que debido al factor tiempo teníamos que aterrizar en unos minutos en Barcelona.

La chica rubia, amarilla y nerviosa de al lado me ofreció un botellín que había comprado en el Duty, para tranquilizarla lo acepte, me disponía a dar un trago para acompañar a la rubia, cuando una mano con unas uñas muy cuidadas ZAS! ZAP!.
La botella me fue arrebatada de las manos por la azafata, que la deposito en su correspondiente bolsa amarilla, primer disgusto.

Enseguida comenzamos a descender, no a velocidad moderada, ni con la suavidad habitual de un aterrizaje normal, sino casi en picado, a velocidad de vértigo, otra vez las ordenes " asientos en vertical" "la cabeza apoyada..." etc... Dejen el equipaje en su sitio y diríjanse rápido a las salidas de emergencia, deslícense por las rampas, en tierra a correr alejándonos del avión.
Me fije en el resto de pasajeros, gritos, llantos y rezos, me fijo en la chica rubia y me pongo a reír, me dice que quiere enseñarme los pechos, que ha venido a Barcelona a operárselos y que no los va a ver nadie, le digo que cuando aterricemos me los enseña y que también se los tocare, necesito pensar en algo, estoy demasiado tranquilo, falsa alarma seguro, tengo una cartera que necesito salvar, me la coloco en el pecho y cierro el botón de la americana, vaya pinta, a esperar.


El 737 tomo tierra como cae una piedra, todo brusquedad, follon, motores en reversión y la cartera sale disparada por el pasillo, necesito localizar la cartera, la gente empieza a levantarse y empieza a cundir el pánico, localizo la cartera tres asientos mas adelante, pisoteada y maltratada, cuando la recojo del suelo veo un tacón de la azafata clavada en ella, tengo todavía el tacón de recuerdo.

Todos los pasajeros en cola, se están hinchando los toboganes, yo no pierdo de vista a la rubia, malpensados lo de las tetas es secundario, pobre chica tengo que ayudarla.
Me aproximo a la salida de emergencia "siéntese y tirese" me dijo la azafata y salí disparado tobogán abajo, la rubia estaba esperándome, ya tenia mejor color, desbandada general, la mayoría sin zapatos, algunos cojeando....

Yo estaba tranquilo, tenia la cartera y dentro de la cartera dos revistas con portada de Françoise Hardy que junto con un comic de los Simpson firmado por Matt Groening los cedía a Radio 3 para una exposición que organizaban, la cámara fotográfica, mi mp3. El follon que tuve por saltar con la cartera, por poco me la requisan.


La rubia se había escondido dos botellines de whiskey sujetos en los ligueros, en la terminal cuando todo había pasado, me guiña un ojo y.............................

Dedicado a Lidia Roset