lunes, 15 de febrero de 2010

Por la mañana se sonrie?

Qué fácil de alegrar es el ser humano. Qué poco hace falta para que se le despierte un tímido gesto que muestre el confort que una estupidez ha producido en su estado anímico. Qué sencillo desmitificar los grandes actos y qué grandioso disfrutar de las pequeñeces.
6,40 AM. Madrugas. Pillas el bicing y con un frio que pela, bajas a la Barceloneta a ver la salida del sol, si últimamente he descubierto que hay salidas de sol tan espectaculares como las puestas.
Lo bueno del horario es que a estas horas de la mañana hay poquisima gente, ciclistas, corredores, andarines y sucede lo que a las 10h. no sucede. La gente nos saludamos, hablamos y lo mas importante nos sonreimos.
De pronto te das cuenta de que sufres en esos instantes una mezcla de sueño contenido y amodorre, culpa seguramente, de los 4 grados que marca el termometro del pg. juan de borbo.
Conectas el mp3 con Tom Waits, en busca de alguna droga que te saque del atontamiento temporal y mañanero, busca y encuentras una cafeteria de estas de tota la vida, de esas que el dueño de ahora era aquel barman tan simpatico que por entonces solia ser el engargado.
- Hola, ¿qué tal? ¿cómo va el día?
- Bien, bien, aquí estamos...
- ¿Qué te pongo?
- El café más cargado que tengas, fuerte, fuerte y negro, negro
- Marchando
- (Sonrisas)