lunes, 12 de abril de 2010

Memoria si Memoria no

Supongo que siempre se me olvida olvidar, o tal vez es un recuerdo que está allí. Indeleble. Ayer vi Memento, y no sé si era la pantalla de mi televisor mas pequeño instalado en el dormitorio, pero se veía más clase B que la vez que la ví en el cine.
No sé si es por el tiempo que ha pasado, pero esta vez me resultó todo tan pero tan claro... Como con la vida real, no sé si es por el tiempo que ha pasado pero ahora es todo tan pero tan claro...
Sobretodo las traiciones de dos de mis mejores amigos, de momento no las llevo tatuadas, pero prometo que si se que voy a perder la memoria lo hago.
Regreso a la película - Si no la habéis visto es de Christopher Nolan, un agradable experimento visual.
Nolan nos narra la historia de un hombre que padece amnesia anterógrada (más conocida como amnesia a corto plazo) y, como no recuerda nada al levantarse cada día (solo tiene recuerdos anteriores a su accidente), lleva su día a día a base de rutina y anotaciones mientras trata de encontrar al asesino de su esposa y vengarse de él matándolo. Nolan trata de que sintamos el mismo agobio y confusión que el personaje principal utilizando el recurso de una narración invertida y no lineal. Nos ofrece las secuencias en orden invertido, comenzando con el desenlace de la película que no nos dice nada, y avanzado hasta el comienzo de la historia con cada vez más matices y explicaciones en la trama. Las escenas están dispersas, muchas de ellas parecen inconexas. Cada día que Lenny se levanta no recuerda lo sucedido anteriormente... ni nosotros los espectadores puesto que no lo sabemos ya que la narración está invertida. Conocemos a personajes que son nuevos tanto para nosotros como para el protagonista que no se acuerda de ellos. Al final Nolan logra crear la misma confusión y sensación de angustia que siente el protagonista en el espectador... lo que es un merito.
Visualmente llaman la atención los tatuajes (se los hace para recordar), las fotos destruidas y las fotos que no han sido sacadas para no tener que recordar eso que se quiere olvidar.
Aun a pesar de todo lo anterior (las traiciones de mis amigos), me siento bien. Una felicidad sin comparación me inunda. Miro hacia atras y me cuesta ver que realmente soy yo el que llegó hasta aquí.
Hace un tiempo parecía imposible.Lo que si, por primera vez no puedo ver hacia adelante. No es que no haya futuro, sino que hay un velo blanco que lo cubre todo.
Eso me excita y me asusta.