lunes, 28 de febrero de 2011

Chicas que se han dejado desabrochar un botón

Una de las condiciones que me había puesto era que todas tenían que llevar gafas y que cuando se lo pidiese sonrieran.

Como conseguí que se dejasen desabrochar un botón, les contaba una historia sobre Barcelona, les regalaba un dibujo y les prometía que saldrían en el blog. (Cosa que les gusto)

El Sr. Juan y su hijo Jordi tenían una tienda de “betas i fils” según decía el rotulo escrito en catalán, tenían muchos clientes, un día de la noche a la mañana se instalo una familia oriental padre e hija.

El Sr. .Juan hablo con su hijo que averiguase porque les habían bajado las ventas y como conseguían estos buenos precios, mucho mas económicos que los suyos,

Una tarde Juan fue a la tienda de Bai Ling, al entrar y ver a Su Bo la hija de Bai Ling los dos lo primero que hicieron fue darse la mano y una sensación de corriente recorrió sus cuerpos, los ojos de el, uno azul y el otro oscuro no podían apartar la mirada de los ojos de Bai Ling

Se estuvieron mirando horas, al final cogidos de la mano, no podían soltarse fueron andando hacia la puerta,

El sol que antes quemaba ahora radiaba dulcemente, el asfalto olía a flores, atravesaron la Rambla y siguieron por el Moll de la Fusta, las manos permanecían unidas.

Quietos delante del mar, No se dijeron que se amaban porque ya lo sabían, se besaron y empezaron a abrazarse, a ella se le cayo un botón, y dijo que no se iría de Barcena hasta que lo encontrase,

Nunca busco el botón, le contó los secretos para poder vender a aquellos precios y de las dos tiendas hicieron una, muy especial, la gente se entero de la historia y iban a la tienda para que Jordi o Bai Ling les vendiesen sus productos y les quitasen un botón, salían felices y sonrientes.

Nadie lo entendía pero con los años fueron contaminando de sonrisas y felicidad Barcelona entera.

Es un secreto, pero yo se donde se esconden todos los botones, perdidos y arrancados.

Este es el cuento, muy pocas chicas se han negado, hay de Barcelona y de fuera, todas ellas saben que se quedaran o volverán a Barcelona