viernes, 13 de agosto de 2010

de Llafranc a Calella con Gaudi


Cada verano nos encontramos paseando al anochecer por el camino de Ronda que une Llafranc con Calella, es una adolescente frágil, angelical y enfermiza, cinturita de avispa y pechos achatados. Mueve mucho las manos y las pestañas y se rie con una tierna estupidez, su único vicio es la peluquería. Es una adicta irrecuperable. No conseguí verla con el mismo peinado ni llegue a saber cual era el color de su pelo, en todos los años que nos cruzamos.

Este año estaba paseando con un anciano, que resulto ser su abuelo, al recoger el libro que se habían olvidado en uno de los pocos asientos que hay por el camino de Ronda, me fije en el titulo "Sagrada Familia o Subirach" curioso titulo le dije al devolverle el libro, me comento que lo había escrito el, que estaba en contra de las esculturas de Subirachs en la fachada de la pasion, que son un desastre. Llegamos a Calella, nos quedamos Agusti (asi se llama el anciano) y yo, su nieta se ha ido a cerrar la peluquería, ya no son horas, la Puri esta sola, dice.

Estamos sentados en los porches, la brisa es agradable y solo queda un pequeño reflejo solar, le digo a Agusti que voy a contarle el cuento de Juan Marsé "El jorobado de la Sagrada Familia", el ojea, sacude y alisa su libro.

Frente a la pavorosa fachada de la Pasión algo raro esta pasando, una bandada de turistas huyen del templo con los ojos desorbitados, han visto un jorobado loco que salta como un mono de torre en torre y que se esconde en alguna parte de la fachada de Gaudi, espantando a los turista y obligándoles a huir del templo con grandes alaridos,
Agusti me dice que ya se lo han contado y que tiene una teoria.
Gaudi no es partidario de que prosigan las obras del templo sin contar con él y además no le gustan las esculturas de la fachada de la Pasión, asi que decide boicotear las obras, ¿como? pues ahuyentando a turistas y visitantes en general provocando el terror, se disfraza de Quasimodo con una careta de plástico, coloca uno de sus globos entre la espalda y la camisa simulando una joroba, y hala a brincar de torre en torre con sus gruñidos.

Invitam a un cremat jove, vamos andando a La Bella Lola, sentados le digo que yo también hago de jorobado a mi manera, tengo un proyecto fotográfico de fotografiar turistas mientras ellos hacen sus fotografías, la Sagrada Familia es un lugar que frecuento mucho y muchas veces depende del humor que tengo, en plena explicación por parte del guía le increpo a grito pelado que les diga la verdad, pues una gran mayoría silencia a Subirach y los pobres "turis" venga hacer fotos a la M... de esculturas, en otros casos , los mas fáciles, cuando se están fotografiando les hago notar la diferencia de esculturas, les veo la cara de decepción que les queda.

La chica frágil, angelical y enfermiza, cinturita de avispa y pechos achatados. ha cerrado la peluquería y viene con Puri a recoger a su abuelo. Mueve mucho las manos y las pestañas y se ríe con una tierna estupidez, me dice que se llama Sally y que su único vicio es la peluquería, una adicta irrecuperable.

Conseguiré verla con el mismo peinado y saber cual es el color de su pelo.

"El jorobado de la Sagrada Familia" Juan Marce (La Vanguardia 24 de Mayo de 1992)